Sinopsis: Brian
O'Conner (Paul Walker), un policía caído en desgracia, fue un
adicto a la velocidad... y ahora está pagando un precio por
ello. Tal y como lo ven sus antiguos jefes y los altos mandos
del FBI, este agente de incógnito les echó a perder una de las
investigaciones más importantes que habían emprendido. Ahora ha
pasado el tiempo, O'Conner está en otra ciudad y tiene una
última oportunidad. A los federales de Miami les está costando
mucho enchironar a Carter Verone (Cole Hauser), un
empresario que utiliza su negocio de importación y expor-tación
como tapadera para un cartel internacional de blanqueo de
dinero. Aduanas lleva un año sometiendo a Verone a una estricta
vigilancia y lo único que han podido establecer es su relación
con las carreras callejeras ilegales. El tiempo se acaba y los
agentes deciden llamar a O'Conner para que haga lo que sabe
hacer mejor que nadie: volver a infiltrarse entre los
conductores. Pero este hombre individualista poco amigo de los
reglamentos pone algunas condiciones para aceptar la misión que
puede permitirle recuperar su insignia. No le gusta nada la
lista de posibles compañeros que le ofrecen para la misión e
insiste en trabajar con su amigo de infancia y antiguo
delincuente Roman Pearce (Tyrese Gibson), otro enfermo de la
velocidad. El jefe de los federales que se ocupan del caso, el
agente Markham (James Remar), le plantea un trato a Pearce: si
trabaja con O'Conner, su extenso historial delictivo quedará
limpio. Para el ex policía y el ex delincuente su última ocasión
de redimirse pasa por atrapar a Verone. Pero las lealtades de
O'Conner vuelven a entrar en conflicto con la aparición de la
agente de incógnito Mónica Fuentes (Eva Mendes): ella es la
clave para acceder a Verone pero puede que sea también su
amante. En las calientes calles de Miami confluyen asesinos,
pistoleros, policías corruptos y ruedas veloces. Con ellos va a
medirse un ex policía adicto a la velocidad y que no tiene nada
que perder.