La dieta South Beach no es complicada y tampoco requiere que se pase hambre. Disfrutará porciones normales de carne, aves y pescado. También disfrutará huevos, queso, frutos secos y verduras. Las meriendas (refrigerios, tentempiés) también son de rigor en esta dieta. Aprenderá a evitar los carbohidratos malos como la harina blanca, el azúcar blanca y las papas al horno. Lo mejor de todo es que a medida que adelgace, ¡perderá esa terca grasa abdominal primero!...
Es algo de lo que tiene este libro