Bearn es una melancólica evocación, no exenta de ironía, del declive de una casta social: la aristocracia mallorquina de mediados del siglo pasado y de toda la sociedad que la rodeaba. Escrita con elegante humor y desenvoltura, toda ella respira el abatimiento por la ruina irreversible. La Mallorca de Bearn es la de una sociedad agraria, sin industrializar, una sociedad del "Antiguo Régimen", pero en plena segunda mitad del siglo XIX, incapaz de sobrevivir a los avatares de los nuevos tiempos. Lorenzo Villalonga (1897-1980) constata el proceso de derrumbamiento con un cierto desánimo, pero sin ninguna nostalgia. El protagonista, don Toni, es un señor como-probablemente-le hubiera gustado a Villalonga que fueran los señores: paternal, discreto, sensual, escéptico y lector de los libros incluidos en el Indice de lecturas prohibidas, junto al que desfilan. su esposa María Antonia, doña Xima, bellísima en otros tiempos, don Juan Mayol el confesor de Bearn y único superviviente de todos ellos...personajes de otro tiempo, ya definitivamente pasado. Con Bearn, Villalonga recrea un extenso mosaico social de su tierra y de sus hombres hasta llegar-por medio de la sátira más feroz, en algunos casos-a la desintegración total de ambientes y personajes. Una verdadera obra maestra que certifica las magníficas dotes de novelista del autor mallorquín.
AGUILLAR , S. A. de Ediciones, 1988.