Enciendo el coche, una vuelta en tierra para ver mi ubicación y empiezo subiendo por la pared, doy vuelta a la izquierda, subo hasta el techo, enciendo las luces para dar señales de vida, vuelvo a girar a la iquierda, sigo de frente y empiezo a bajar por la pared, he llegado a mi meta: Tú.
La familia, los colegas, la pareja y hasta tus compañeros de trabajo se sorprenderán con este coche de carreras. ¿Los límites?..... Los que quieras marcar, ya que ni el techo se resistirá a la capacidad de mover tus dedos para dar más caña a este potente ingenio.
Sus luces, diseño y llamativo color no dejan indiferente a nadie.
Te preguntarás al igual que nosotros en su momento... ¿Cómo es que puede subir?
Pues bien, posee en su interior un sistema de succión que le permite mantenerse prácticamente pegado a la superficie mientras va subiendo por paredes, techos y ventanas.... No te preocupes no deja marcas.
Cuando apagues ese sistema vuelve a ser un coche de carreras normal hasta que quieras volver a desafiar la gravedad.