Disfruta por tercera vez de los mejores guiones del maestro del suspense preparados específicamente para la televisión. Historias cortas, una veces duras, otras macabras o hasta cómicas, pero todas ellas, sorprendentes, son verdaderos giros del guión, como el cien de antes.
Tim burton, aprovechando su buena relación con los ejecutivos de la productora, logró realizar con su financiación dos cortometrajes, Vincent (1982) y Frankenweenie (1984), que mostraron ya las características fundamentales de su cine: estética expresionista, nostalgia por los personajes del cine clásico de terror y movimientos de cámara muy similares a los empleados en el dibujo animado. Respondiendo a una llamada a diversos directores para realizar una serie de adaptaciones televisivas de cuentos clásicos, Tim Burton dirigió Aladino y la lámpara maravillosa (1985) y ese mismo año colaboró con la productora NBC para rodar uno de los episodios de la teleserie Alfred Hitchcock presenta, concretamente el titulado El tarro, cuyo argumento se basa en un cuento de Ray Bradbury. Muchos años después participaría en una serie semejante producida por Steven Spielberg, Cuentos asombrosos, que incluyó un capítulo de animación dirigido por Burton, Family dog (1993).